Contratar un SEO freelancer en Colombia: contrato, pagos y primer mes sin sorpresas
Cómo contratar a un SEO freelancer en Colombia: qué definir, qué dejar por escrito, cómo pagar, quién debe ser dueño de las cuentas y cómo es el primer mes.
Contratar a un SEO freelancer en Colombia sale bien cuando el acuerdo es claro desde el principio, y mal cuando todo se arregla «de palabra». La mayoría de los problemas con freelancers no son de talento: son de expectativas que nadie escribió, accesos que quedaron a nombre de otra persona y pagos sin una entrega concreta detrás.
Soy Antonio Goez y trabajo como freelancer: sé cómo se ve este proceso desde ambos lados de la mesa. Esta guía no habla de a quién elegir (eso lo trato en consultor SEO en Colombia), sino de cómo contratar: qué preparar, qué dejar por escrito, cómo pagar y cómo es un primer mes sano. No es asesoría legal; para los temas de contratos y facturación, consulta con tu contador o abogado.
El proceso completo en seis pasos
Seis pasos, de la primera llamada a la revisión del primer mes.
Paso 1. Define qué necesitas, antes de hablar con nadie
Un freelancer no puede cumplirte algo que tú no has definido. Antes de contactar, responde por escrito:
¿Qué servicio quieres vender más? Uno solo, el principal.
¿En qué zonas atiendes? Bogotá, una localidad, varias ciudades.
¿Cómo te llegan hoy los clientes? Por recomendación, redes, llamadas, otro medio.
¿Cuántas llamadas o mensajes recibes por semana? Aproximado, para tener una referencia.
¿Qué sería un buen resultado en tres meses? En llamadas y cotizaciones, no en posiciones.
¿Cuánto puedes invertir al mes y cuánto vale para ti un cliente nuevo?
Con esa hoja, cualquier propuesta se puede comparar. Sin ella, todo suena bien.
Paso 2. Pide propuestas que se puedan comparar
Escríbele lo mismo a dos o tres freelancers. Luego compáralas con esta tabla, que puedes copiar a una hoja:
Cómo comparar tres propuestas
Qué mirar
Propuesta A
Propuesta B
Propuesta C
¿Entendió mi negocio? (¿hizo preguntas?)
¿Qué hará exactamente cada mes?
¿Qué recibo y cuándo?
¿Cómo medirá el avance?
¿Quién es dueño de las cuentas?
Costo mensual y qué incluye
¿Qué dice que NO hará?
La última fila es reveladora: un freelancer que dice claramente lo que no hará suele ser más confiable que uno que promete todo.
Paso 3. Lo que debe quedar por escrito
Un acuerdo no necesita ser largo, pero sí claro. En lenguaje de cliente, estos son los puntos que conviene cubrir (un abogado puede ayudarte a darles forma de contrato):
Alcance: qué incluye cada mes y qué queda por fuera.
Entregables y fechas: qué recibes y cuándo.
Cómo se mide: las cifras que se revisarán y cada cuánto.
Precio y forma de pago: cuánto, cuándo y contra qué entrega.
Propiedad: que la página, el contenido, las cuentas y los datos son tuyos.
Confidencialidad: que la información de tu negocio no se comparte con terceros.
Cómo terminar: con cuánto aviso y qué te entrega al cierre.
Comunicación: por qué canal y en cuánto tiempo responde.
Pregunta también a tu contador qué documento corresponde recibir por los pagos (factura o el equivalente) y cómo registrarlo. Es mejor resolverlo antes de empezar que al cierre del año.
Paso 4. Cómo pagar para que ambos estén protegidos
Tres formas de pagar y qué cuidar en cada una
Forma
Cómo funciona
Cuándo conviene
Cuidado
Pago mensual fijo
Un valor cada mes por un trabajo continuo.
Posicionamiento que se trabaja mes a mes.
Que cada mes tenga entregas y un reporte, no solo el cobro.
Pago por proyecto
Un valor por un trabajo con principio y fin.
Una página nueva o una revisión inicial.
Dividirlo por etapas, no todo por adelantado.
Mixto
Un valor inicial por el arranque y uno mensual.
Cuando hay que preparar la página antes de trabajar.
Que el valor inicial tenga entregas claras.
Una regla sencilla: no pagues todo por adelantado a alguien que no conoces. Divide el pago en momentos ligados a lo que recibes. Y si el trabajo es mensual, que quede claro cuánto aviso hay que dar para terminarlo.
Paso 5. Accesos y propiedad: lo que más se pierde
Aquí está el mayor riesgo con cualquier freelancer: que tu página, tu dominio o tu ficha queden a su nombre. Si se va, desaparece o hay un desacuerdo, puedes perderlo todo. La solución es simple y se hace el primer día:
Tú eres el dueño; el freelancer es un colaborador con permisos que puedes quitar.
El dominio y el alojamiento se compran con tu correo y tus datos.
Search Console, analítica y tu ficha de Google se abren a tu nombre, y se da acceso al freelancer como usuario autorizado.
Las claves no se comparten por chat: se usan los permisos de cada herramienta.
El trabajo hecho queda documentado: qué se cambió, cuándo y por qué.
Paso 6. Cómo es un primer mes sano
El primer mes, semana por semana
Semana
Qué debería pasar
1
Conversación inicial, entrega de accesos y revisión de cómo te encuentran hoy.
2
Acuerdo sobre por dónde empezar y qué se va a medir. Se anota la referencia de partida.
3
Primeros cambios en la página o en tu ficha, con registro de lo hecho.
4
Primera revisión: qué se hizo, qué cifras hay y qué sigue.
Si al terminar el mes no tienes claro qué se hizo ni qué sigue, es la señal para hablar con calma, antes de seguir pagando. En esta etapa tampoco esperes resultados grandes: en el primer mes se pone la base, y el movimiento en Google suele tardar semanas o más.
Señales de que conviene frenar a tiempo
Pasan semanas sin una entrega ni una respuesta clara.
Los reportes hablan de cosas que no entiendes y no te dicen qué cambió.
Se resiste a darte los accesos o prefiere manejar todo desde sus cuentas.
Cambia el alcance sin avisarte o cobra extras que no estaban acordados.
Promete resultados que antes no prometió.
Freelancer o equipo: cuándo cada uno
Un freelancer funciona muy bien cuando quieres un trato directo, tu negocio es de servicios y el trabajo se concentra en una o dos zonas. Si necesitas varios canales a la vez o un volumen grande, tal vez convenga un equipo; esa comparación está en la guía de agencia SEO en Bogotá. Y para saber qué exigirle a quien contrates, te sirve qué hace un experto SEO.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta contratar un SEO freelancer en Colombia?
No hay una tarifa única: depende del alcance, de tu competencia y de cómo esté tu página. Pide siempre una propuesta escrita. Mis precios de partida son públicos y están en la página de precios.
¿Es mejor contratar por proyecto o por mes?
El posicionamiento es un trabajo continuo, así que suele funcionar mejor mensual. Para algo con principio y fin, como una página nueva o una revisión inicial, conviene por proyecto.
¿Necesito un contrato con un freelancer?
Es muy recomendable dejar el acuerdo por escrito, con alcance, pagos, propiedad y salida. Un abogado puede ayudarte a darle la forma adecuada.
¿Qué accesos debo darle a un freelancer?
Lo que necesite para el trabajo, como usuario autorizado: Search Console, analítica, tu ficha de Google y la administración de tu página. Las cuentas siguen a tu nombre y puedes retirar el acceso cuando quieras.
¿Puedo pedirle resultados garantizados?
No te los puede dar con honestidad. Google decide lo que muestra. Lo que sí puede ofrecerte es un trabajo claro, medido cada mes y con entregas.
¿Qué pasa si el freelancer desaparece?
Si tus accesos están a tu nombre y el trabajo está documentado, otra persona puede continuar. Por eso conviene dejarlo así desde el primer día.
Las cuatro etapas desde que publicas hasta que te llaman, cómo se reparte la página de resultados, por qué tu posición cambia y cómo leer Search Console.